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Nueva esperanza en quiebra ante crisis de empleo

Publicado 10/01/09
Por JL Acevedo Colón

Estados Unidos perdió 524,000 empleos en diciembre de 2008 lo que es indicio de la peor recesión económica desde la depresión de los años 1930. Esta caída de empleos continúa por tercer mes consecutivo. Escasean los empleos a tiempo completo. El promedio de empleo por semana del trabajador es 33.3 horas. Muchos empleadores están reduciendo la jornada laboral, antes de cesantear empleados, tratando de pasar la presente crisis económica.

Se ha abierto un debate entre expertos economistas sobre si el plan de la nueva administración federal será suficiente. Parte del debate se centra en si deben concederse alivios contributivos como reclaman sectores republicanos y/o enfatizar directamente en la producción de empleos directos creados por el gobierno en proyectos de infraestructura. En el senado federal la administración Obama no tiene todos los votos que necesita para aprobar legislación. La idea de conceder estímulos económicos directos a los individuos para consumo como sucedió en 2008 tiene oposición. De todas formas se estima que la crisis de empleo se extenderá todo el año 2009.

Hay sobre 11 millones de desempleados hoy en Estados Unidos y millones más trabajando a tiempo parcial, empleos temporeros, en sub empleo. En los 12 meses que concluyeron en diciembre pasado se perdieron 2.6 millones de empleos. Para mantener balanceada la cifra de empleos debieron crearse 1.5 millones de empleos nuevos en ese periodo. La pérdida neta de empleos en ese periodo es sobre 4 millones entre los empleos que se perdieron y los que tenían que haberse creado.

Para la fuerza laboral masculina de 16 años de edad en adelante la distribución del empleo proporcional a la población está en su punto más bajo desde que se registran estadísticas en los años 1940. La fuerza laboral femenina está en su punto más bajo al compararse con su mejor año, el año 2000.

Se acaba de presentar un proyecto de ley en la cámara y senado federal que permitiría reestructurar las hipotecas en los tribunales de quiebra de Estados Unidos. Hasta hace unos meses esta legislación parecía improbable que tuviera éxito. Sin embargo, debido a la explosión de casos de ejecución de hipotecas, que se estima alcanzará entre 8-10 millones en los próximos 4 años, sumado al hecho de que hay cada día más expertos que entienden que sin una política pública eficaz para afrontar este problema la economía no levantará, el proyecto tiene visos de convertirse en ley. Durante la campaña presidencial el presidente Obama favoreció esta medida.

Como impulso inicial a esta propuesta enmienda a la ley de quiebra 23 procuradores estatales (‘attorneys’ general) enviaron un a carta a congresistas y senadores endosando la propuesta y la Asociación Americana de Personas Retiradas (‘AARP’) se ha unido al apoyo. Sorpresivamente Citigroup también la ha endosado lo que probablemente logre que otros bancos importantes la endosen o al menos estén dispuestos a negociar como parte de la ayuda federal a la industria de crédito.

De convertirse en realidad la enmienda a la ley de quiebra sería un cambio significativo al pensamiento conservador que prevaleció en Estados Unidos en las últimas décadas. Para la industria de crédito, en particular la banca hipotecaria, la modificación de los términos de una hipoteca, más en particular una primera hipoteca sobre la residencia de un deudor en quiebra, era considerada imposible e incuestionable. La legislación se estima puede tener un impacto inmediato en sobre 800,000 hogares. Es producto de la caída de valores en el mercado inmobiliario con el efecto contundente que esto representa para la economía norteamericana. Pretende permitir al tribunal de quiebra reducir el principal de la deuda al valor de su garantía (el hogar del dedudor), reducir intereses y extender el término de pago. Es lo que se conoce en la ley de quiebra como ‘cramdown" que puede ser muy efectivo a los consumidores que han visto caer el valor de sus residencias.

Si los bancos tuvieran que enfrentar esta legislación en quiebra estarían más dispuestos a renegociar sus hipotecas antes de que un deudor tenga que radicar un caso de quiebra. La propuesta probablemente sea parte del paquete de ayuda económica a la industria hipotecaria en momentos en que se estima que es la industria más responsable de la actual crisis económica.

Para muchas personas relacionadas a la industria de quiebra (jueces, abogados, síndicos, académicos, etc.), la legislación es importante y necesaria. Bajo la actual ley de quiebra, cerca de la mitad de todos los capítulos 13 (plan de pago) no pueden pagar sus hipotecas y pierden sus hogares con el agravante de que se les afecta el historial de crédito por 10 años. La industria hipotecaria ha fallado en proveer alternativas al problema y cada día se estima más necesaria la intervención de una política pública más realista.