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La reforma de salud pública

Publicado 04/08/09
Por JL Acevedo Colón

Uno de los puntos más interesantes que se discute en estos días en Estados Unidos es la creación de un plan de salud público que compita directamente con todos los planes privados. Un plan público puede convertir al gobierno en pagador único similar al plan que conocemos como Medicare. A las empresas privadas dedicadas a vender planes privados de salud se les dificultaría competir con un plan público tan grande y abarcador y algunas de estas empresas podrían quedar fuera del negocio de la salud.

El cabildeo intenso que está ocurriendo en estos momentos por parte de las aseguradoras, y algunos sectores médicos, hospitalarios, y de la industria farmacéutica, intenta desviar la creación de un plan público tan poderoso que podría reducir las tarifas que se han estado cobrando por el cuidado de la salud. De eso se trata, de reducir los costos de la salud y proveer mejores alternativas al público en general.

Estudios hechos por Commonwealth Fund, entidad privada pro sistema de salud independiente, indican que un sistema de salud que compita con los planes privados generaría una economía de tres (3) trillones de dólares en la próxima década pagando a médicos y hospitales las tarifas de Medicare. El incremento en los costos de salud se reduciría de 6.5% de aumento anual promedio a 5.2% que es el promedio de aumento de Medicare. Cada familia tendría una reducción de costo de unos $2,228 anual para el año 2020. Bajo esta alternativa competirían el plan público y los planes privados.Partiendo de esta premisa se puede obtener una economía familiar menor si se negociara un plan con un aumento anual promedio entre lo que es el aumento del cuidado de salud general versus Medicare, lo que sería una reducción de costos de unos 2 trillones de dólares en la próxima década. Si no se ofreciera un plan público y se proveyera cubierta de plan médico por medio de los planes médicos privados se podría obtener una reducción de costos menor de unos 1.2 trillones en el mismo periodo, según indican los estudios de Commonwealth Fund.

Recientes encuestas de opinión indican que los norteamericanos favorecen un plan público similar a Medicare para la población general pero los analistas expresan que hay mucho desconocimiento y desinformación sobre sus implicaciones. Si al renovar su póliza de plan médico usted obtiene más servicios disponibles con menos costos seguramente optaría por el plan público. La experiencia con los planes privados para muchos no ha sido buena. Las aseguradoras tienden a denegar cubierta tanto como sea posible, es parte del negocio de la salud. Un plan público obliga a los planes privados a tratar de ser competitivos. Es más favorecido por aquellos que no pueden pagar plan médico.

Más de 45 millones de norteamericanos están sin cubierta de plan médico actualmente. La industria de seguro médico gasta hasta 30%, de sus ingresos en primas, no en el cuidado de salud, sino en determinar qué clientes deben ser rechazados ('screening'), cuando se trata del mercado abierto de pólizas individuales, excluídos los planes grupales. Una razón por la cual no son más caras las primas de planes médicos privados es la intervención del gobierno tratando de proveer servicios a las personas que son rechazadas.El plan Medicare es precisamente una oportunidad de proveer una cubierta de salud a los envejecientes de 65 años o más. Cuarenta por ciento (40%) de este grupo de personas no tenían seguro médico cuando se creó Medicare, un sistema de pagador único y que no solo cubre este grupo de personas sino que no discrimina por condiciones pre existentes.

Los sectores más conservadores y el cabildeo de las aseguradoras pretende vender la idea de que la administración Obama sigue un rumbo socialista. De lo que se trata es de la industria de la salud de los norteamericanos en la cual la intervención del gobierno es necesaria para alcanzar aquellos sectores de la población que no están cubiertos o son rechazados creando un sistema similar a Medicare al alcance de toda la población y que no puede dejarse en manos de la economía de mercado. Los sectores más pobres y la clase media en general en Norteamérica deben exigir un plan público similar a Medicare y estar atentos al intenso cabildeo que busca desviar esta iniciativa para favorecer intereses privados. La salud no puede seguir siendo un negocio más en una economía de mercado como hasta ahora.

El American Journal of Medicine ('AJM') publicó recientemente un estudio sobre el impacto de los problemas médicos en los casos de quiebra tomando como base datos obtenidos en 2007. Más del 60% de todas las quiebras fueron originadas por incidentes médicos, un aumento de 50% comparado con datos del año 2001. Se trata del primer estudio realizado al azar de este tipo. Véase la edición de Agosto/2009 del AJM, Volumen 122, Issue 8.

El concepto incidentes médicos se refiere a casos en que la pérdida de ingreso es debido a problema de salud o que gran parte de la deuda acumulada es relacionada a servicios médicos. Para el 92% de los casos relacionados a incidentes médicos la deuda excesiva acumulada contribuyó a la radicación de un caso de quiebra. Debido a que la cubierta de plan médico depende muchas veces del empleo, un evento médico puede poner en riesgo la cubierta grupal. Una cuarta parte de los planes médicos cancelan la cubierta inmediatamente que un empleado sufre una enfermedad incapacitante, otro cuarto lo hace dentro del año de incapacidad. De ahí en adelante los pacientes tienen que enfrentar los altos costos del cuidado de salud.

El sistema de salud norteamericano está roto, según David U. Himmelstein, M.D., profesor de la Universidad de Harvard, en el artículo del AJM, no solo para los más pobres sin seguro médico. La clase media frecuentemente colapsa frente al sistema de salud prevaleciente. Es un fenómeno único de Estados Unidos, que no ocurre en países con un plan de seguro de salud nacional, según James E. Dalen, M.D. de la facultad de la Escuela de Medicina de la Universidad de Arizona y quien aboga por un plan de pagador único.