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La nueva ley de hogar seguro de PR y la ley federal de quiebra

Publicado 23/09/11
Por JL Acevedo Colón

Puerto Rico tiene una nueva "Ley para Establecer el Derecho de Hogar Seguro". Es la Ley Núm. 195 de 13 de septiembre de 2011. Establece un derecho de hogar seguro absoluto (100%) del valor de la propiedad de un deudor frente a embargos o ejecuciones de sentencia por acreedores. Se excluyen de esta protección las hipotecas en general, las deudas de contribuciones, deudas a contratistas para reparaciones del hogar, y personas bajo la protección de la ley de quiebra "...en cuyo caso aplicarán las disposiciones de dicho Código." Se refiere al código federal de quiebra.

Desde 1936 en Puerto Rico hubo una protección básica de $500 ante el riesgo de una ejecución de sentencia en contra de la residencia de un deudor. La Constitución de Puerto Rico en 1952 dispuso que las leyes determinarán un mínimo de propiedad y pertenencias no sujetas a embargo. En 2003 se aumentó la protección del hogar a $15,000 que fue aumentada a 100% mediante la Ley 195 del 13 de septiembre de 2011. Veamos este ejemplo:

(1) El banco tiene una sentencia de cobro de dinero de un préstamo personal y para cobrar obtiene del tribunal una orden para la venta del hogar del deudor. Antes del 13 de septiembre el deudor podía reclamar los primeros $15,000 de la venta. Después del 13 de septiembre el banco no puede cobrar y punto. No se puede vender el hogar del deudor. 

(2) El banco obtiene una sentencia para el cobro de una hipoteca. La situación es diferente. El sobrante, si alguno, de la venta judicial en este caso, sería para el deudor, luego de que el banco cobre la deuda de la venta. Una hipoteca es una garantía a favor del banco contra la residencia.

Hasta el 13 de septiembre de 2011 la protección de $15,000 se quedaba muy corta de la protección que contiene la ley federal de quiebra. Los deudores y los abogados de quiebra han estado utilizando la protección de la ley de quiebra por que ofrece más protección. Actualmente la protección de hogar seguro bajo la ley federal de quiebra es parte de otras exenciones que están contenidas en la sección 522(d) del título 11 de las leyes federales. En cuanto al hogar principal de un deudor le protege hasta $21,625 por deudor más $1,150 bajo otra disposición o sea hasta $22,775. La cantidad se duplica cuando es un matrimonio en quiebra hasta $45,550 versus los $15,000 que ofrecía la ley de Puerto Rico.

La ley federal de quiebra ha permitido que los estados puedan establecer su propio sistema de exenciones. Permite también que los estados puedan optar no utilizar el sistema federal de exenciones y solo pueda utilizarse el estatal. Algunos estados pueden establecer más de un sistema de exenciones, otros pueden optar por utilizar solo el sistema federal. Puerto Rico nunca dispuso nada al respecto por lo que puede utilizarse el sistema federal o el puertorriqueño. La tradición, como señalamos, es utilizar el federal por que los beneficios han sido mejores.

La nueva legislación puertorriqueña presenta unos nuevos retos a los deudores y sus abogados. Pero antes de examinar estos retos es preciso decir que la protección al hogar de Puerto Rico es extensiva al cónyuge que ocupe la residencia y, en casos de divorcio el tribunal concederá el hogar seguro según la equidad del caso, dice la ley. En los casos de jefe de familia, no casados, se extiende la protección hasta el tercer grado de consanguinidad o afinidad siempre que sean dependientes. Si muere el jefe de familia también mientras éstos ocupen el hogar y hasta que el menor de los dependientes haya llegado a la mayoría de edad.

Contempla también nuestra nueva legislación puertorriqueña que si el beneficiario del hogar seguro tiene que ausentarse temporeramente del hogar por razones de trabajo, estudio, servicio militar o diplomático, o por enfermedad de algún miembro de la familia la protección continúa siempre que no adquiera otra propiedad que fuese a constituir su residencia principal en Puerto Rico, o en otra jurisdicción. Protege también la venta de la residencia siempre que el dinero sea utilizado para adquirir otra residencia principal dentro de los nueve (9) meses siguientes y, si se adquiere una residencia de menor cuantía, la diferencia en el valor no está exenta.

Se provee también para la reclamación del hogar seguro mediante anotación en el registro de la propiedad y hasta dispone un término de treinta (30) días para reclamar el hogar seguro desde la fecha que se solicita la ejecución de sentencia en el tribunal por un acreedor. Se puede anticipar que en los tribunales de Puerto Rico se llevarán muchos casos para la litigación de esta nueva legislación.

¿Está mejor ahora el consumidor puertorriqueño que antes de esta nueva ley de hogar seguro? No hay una respuesta precisa. Algunos estarán mejor, otros no. Pensemos en una pareja de personas jubiladas, de escasos ingresos, con un hogar saldo. Aquí pueden beneficiarse pues si los ingresos son principalmente seguro social es muy probable que no se les pueda cobrar, mientras ambos estén vivos. Pero si sustituimos la pareja de personas jubiladas por una pareja de profesionales o empresarios con un hogar de dos millones de dólares ($2,000,000), podríamos llegar a la misma conclusión de que un acreedor no pueda cobrar. La ley es absoluta, es decir, la protección es 100%. Si la residencia principal es un yate podría ser hogar seguro también.

Puede ocurrir que la protección del hogar seguro de Puerto Rico permita que personas acaudaladas, o al menos con acceso a recursos profesionales, puedan deshacer el valor de sus residencias a lo largo del tiempo, lo que no es necesariamente cierto para las personas comunes y corrientes. Sin el relevo de las deudas que solo provee la ley de quiebra los acreedores perseguirán la propiedad del deudor contra sus herederos hasta el día en que la propiedad residencial deje de ser la residencia de éstos. Pero, ¿no podrán entonces los herederos en título reclamar para sí el derecho a hogar seguro bajo la ley federal de quiebra?

El tema de hogar seguro ha evolucionado mucho en el ámbito de la ley federal de quiebra y el consejo legal de un abogado familiarizado con la ley de quiebra es importante. Con esta nueva legislación hay que decidir caso a caso lo que más convenga al deudor y las consecuencias para sus herederos. La protección de otras partidas de propiedad pueden hacer más favorable la ley de quiebra. O sea, la ley de quiebra provee otra protección junto al hogar seguro para muebles y enseres del hogar, equipo de trabajo para generar ingreso, autos, joyería, reclamación de daños personales, etc. Esta otra protección es muy superior a la que se provee en Puerto Rico.

Algunas jurisdicciones en Estados Unidos habían establecido una protección absoluta mucho antes de la nueva ley de quiebra del año 2005. Esto creó problemas para aprobar la nueva ley de quiebra federal antes de su aprobación final en el año 2005. Al aprobarse se dispuso un límite de $250,000 de hogar seguro, que se revisa cada tres años conforme al aumento en el costo de vida. Pero la ley federal dispone sobre el hogar seguro solo en los casos bajo la ley de quiebra. Personas que no están en quiebra en Puerto Rico mantienen la protección absoluta de nuestra ley.

Otras interrogantes que los tribunales tendrán que resolver es - ¿que sucede cuando uno de los cónyuges radica quiebra y el otro no? Al final del camino todavía la ley de quiebra será el mejor remedio en la mayoría de los casos debido al concepto del relevo o "discharge" que provee la ley de quiebra y que es ajeno a la legislación puertorriqueña. El relevo quiere decir que el deudor se libera para siempre de sus deudas sin garantía, ya sea mediante un pago parcial o aún sin pago alguno, si cumple con la ley de quiebra, no importa la cantidad adeudada.

Enfrentarse a la pérdida de un hogar es una decisión que se toma con gran resistencia y amargura. Es una decisión de mucha trascendencia y angustiosa por demás. Envuelve desprenderse de un status social, de una comunidad, de memorias de la familia, tener que cambiar los hijos de colegio, creando inseguridad tanto emocional como física, significa desesperanza. En las cortes de quiebra se juega la última carta para tratar de proteger y retener el hogar propio. La resistencia contra la pérdida del hogar propio es traumática. Ocurre en todos los niveles socioeconómicos. Espero que esta legislación aprobada, sin una discusión amplia, seria y racional, no signifique otro perjuicio en la red de seguridad social tan necesaria en el Puerto Rico de hoy. Pero solo el tiempo dirá.*

*Nota:  La legislación de hogar seguro fue modificada por la Ley 257 del 15 de septiembre de 2012, véase nuestros comentarios en nuestra columna titulada Hogar Seguro y Quiebra Personal publicada en esta sección de opinión en 28/09/2012.