ACEVEDO COLON &
VELEZ WAMPL

acvw@quiebras.com

Dirección Postal:

PO Box 4617
Carolina, PR 00984-4617

Dirección Física:

Avenida Fragoso
Frente a JCPenney
de Plaza Carolina
Ver Mapa

Tel. (787) 768-0085

Junta de Relaciones del Trabajo vs McDonald, Un Caso de Esperanza para los Trabajadores

Publicado 10/08/14
Por JL Acevedo Colón
La Junta Nacional de Relaciones del Trabajo de Estados Unidos (JNRT) decidió recientemente que la cadena de restaurantes de comida rápida Mc Donalds puede responder como co-patrono de los empleados de los operadores de sus franquicias. Esta decisión podría afectar a mega empresas dueñas de franquicias como Burger King, Taco Bell, Pizza Hut, etc. Puede afectar también cualquier otra cadena de operadores de franquicias en los Estados Unidos que no necesariamente estén en la industria de comida rápida.
 
Casi todos los restaurantes McDonald, sobre 14,000 en Estados Unidos, son operados por empresas particulares bajo licencia o franquicia. Bajo esta premisa las relaciones laborales son administradas por los operadores y no por McDonald como dueño de la franquicia.  La decisión expone a los dueños de franquicias a responsabilidad por prácticas laborales además del operador.
 
Desde hace varios años se han o registrado protestas de los trabajadores de estas empresas reclamando mejores salarios y el derecho a organizarse y ser representados por una unión. Los dueños de franquicias como McDonald evitan envolverse en las controversias bajo el supuesto que ellos no determinan salarios en sus franquicias. Pero los organizadores de los trabajadores han insistido que sí determinan salarios y condiciones de empleo al ejercer control sobre cómo los restaurantes deben ser administrados, incluyendo menús, provisiones, uniformes y materiales de entrenamiento. Ha quedado demostrado en varios casos legales que McDonald revisa el costo de nomina como porciento de las ventas en sus restaurantes. Cuando el costo excede los niveles establecidos, los empleados son obligados a esperar antes de ponchar el reloj. En ocasiones se envía representantes de McDonald para revisar al operador respecto al tiempo de espera de los clientes presionando los gerentes del operador. Incluso ha llamado la atención de operadores de franquicia de que el pago de los empleados es muy alto. El promedio de pago en la industria de comida rápida es $8.90 por hora. La preocupación constante de McDonald es mantener los costos más bajos posible. En la decisión reciente de la JNRT contra McDonald hay envueltas 181 querellas, 43 de las cuales se ha determinado que tienen mérito, otras siguen bajo investigación o se ha determinado que no tienen merito. 
 
Los operadores, muy probablemente alentados por Mc Donald,  han radicado un caso en corte para oponerse a que McDonald sea considerado co-patrono. Estos operadores son pequeños y medianos comerciantes afectados también por los dueños de franquicia. McDonald ha anunciado que apelará la decisión, que muy probablemente llegue  al tribunal supremo federal. Se estima que si esta decisión prevalece podrá afectar muchos otros negocios que utilizan subcontratistas o agencias de empleo temporeros en casos de reclamaciones de compensación por tiempo extra y salarios, y violaciones por prácticas ilícitas contra el derecho de los trabajadores a organizarse en una unión.
 
Durante las protestas de empleados en los pasados años se ha encontrado que McDonald ha actuado ilegalmente al despedir, amenazar con despedir, y penalizar empleados por actividades pro unión. En estos momentos los trabajadores están siendo apoyados por le Unión Internacional de Empleados de Servicios.
 
Implicaciones sociales de la decisión de la JNRT
 
La importancia que tiene esta decisión, si eventualmente resiste la presión de los dueños de franquicias, es que por primera vez en muchos años, tiende a  nivelar el juego un poco a favor de los trabajadores que luchan por mejores salarios y condiciones de empleo. El público consumidor podrá pensar que la organización de los trabajadores eventualmente implicará precios más altos en los productos y servicios. No necesariamente tiene que ser así. La decisión pone en jaque a los dueños de franquicias con respecto los beneficios a la hora de distribución de ganancias y dividendos y los excelentes bonos que recibe la alta gerencia. McDonald no tendría que subir los precios al consumidor excepto si mantiene sus expectativas de ganancias y dividendos y el valor de sus acciones en el mercado de valores. Si opta por aumentar los precios al consumidor tiene un impacto adverso ante la competencia.
 
El público consumidor tiene que entender también que una gran parte de esos empleados de $8.90 por hora  no pueden sostener una familia, pagar un auto cuando no hay medios de transporte accesibles, pagar un plan médico, prepararse mejor para el momento de retiro, mejor educación a sus hijos, etc. La asistencia pública tiene que subvencionar estos trabajadores con programas de cupones de alimento, subsidio para educación, salud, vivienda, transportación, y seguir encareciendo y reduciendo beneficios sociales a costa de los contribuyentes en general que es producto de la mala distribución del ingreso. Un sector importante de estos trabajadores termina en quiebra.
 
El impacto de una mejor distribución de las ganancias de capital entre los trabajadores de McDonald, como en cualquier otra industria, es que se redistribuye mejor el ingreso tratando de mejorar la movilidad social de los sectores mas empobrecidos. Si se mejora la capacidad de consumir productos y servicios con mejores salarios mejora la economía con  mas oportunidades para más personas. Se expande la demanda de bienes y servicios y se crean más oportunidades para todos. Mantengamos la atención al desarrollo de esta decisión de la JNRT y confiemos que la misma se sostenga.