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Hablemos de alternativas presidenciales en EU

Publicado 17/09/12
Por JL Acevedo Colón

La constitución federal de Estados Unidos de 1776 estableció un mecanismo muy particular para la elección del presidente. Se eligen unos delegados o compromisarios, en la misma proporción que se eligen legisladores federales. George W. Bush perdió la elección popular en el año 2000 pero fue electo por virtud de obtener una mayoría de estos delegados.

Los delegados o compromisarios son electos por reglas estatales. Los estados tienen cierta autonomía para disponer estas reglas. Doscientos treinta y seis años más tarde la elección presidencial sigue estando en manos de estos delegados. Por que no una elección directa de los ciudadanos de Estados Unidos? Por que no un hombre / un voto? Barrack Obama resultaría electo en una elección directa. Pero la formula de elección permite que los partidos, y los grupos de intereses privados ("political action committees") circunscriban sus recursos de campaña en los estados decisivos para lograr una mayoría de delegados. Para esta elección algunos estados decisivos son Ohio, Pensylvania, Virginia y Florida. Estados como Nueva York, Oregon y California se da por descontado que elegirán delegados demócratas. Otros estados como Texas, Oklahoma y Kansas elegirán delegados republicanos.

Las reglas para esta elección presidencial permiten, por primera vez, que los comités de acción política puedan desarrollar campañas de forma muy flexible, sin límite de gastos. Una decisión del tribunal supremo federal, dominado por una mayoría republicana, así lo dispuso hace varios años. Es parte de la libertad de expresión que ahora se equipara tanto a personas naturales como figuras jurídicas (corporaciones). Este sistema de elección por delegados es un gran dolor de cabeza para las aspiraciones de un voto presidencial para los puertorriqueños en Puerto Rico. No se anticipa que vaya a cambiar en un futuro previsible. Sería necesaria una enmienda a la constitución diseñada casi exclusivamente para Puerto Rico.

El sistema de elección presidencial no fomenta la participación pues si usted reside en Nueva York o California, ya anticipa que los delegados van a ser demócratas. Este régimen de elección, que tiene su origen en el siglo 18, no se justifica hoy día en mediode una revolución tecnológica que permite conocer todo el tiempo lo que predican los candidatos presidenciales minuto a minuto. Pero tiene la ventaja para los grupos de intereses privados por que facilita el control de elección de delegados, donde se juega la elección. Si no fuera así la campaña iría a cada rincón de Norteamérica para responder a los intereses de la gente del pueblo fomentando la participación. Una elección popular un hombre / un voto era parte del sueño americano. Lo que observamos es la elección un dolar / un voto. El votante común y corriente pierde poder frente a la manipulación de delegados presidenciales. Gracias a este sistema la campaña de grupos de intereses privados facilita la elección de legisladores federales atados a grupos de interés privados que financiarán sus campañas a cambio de legislación.

La reforma de la ley de quiebra del año 2005, como tantas otras, es el resultado de grupos de intereses privados. En momentos en que es tan evidente la carencia y empobrecimiento de la clase media, gracias a la desigualdad en la distribución del ingreso, el sistema se aferra con más fuerza y poder. Así pues está en riesgo legislación como la reforma al sistema de salud, el sistema "medicare", leyes de protección ambiental, mejor acceso a la educación y al financiamiento de la educación de los estudiantes, protección financiera para los consumidores, el sistema de impuestos de carácter progresivo, etc...

En esta campaña política todas las comunidades latinas e hispanoparlantes, todas las comunidades minoritarias y los sectores más empobrecidos deben favorecer la alternativa que más se acerca a las aspiraciones de la gente común. Una victoria de los republicanos, y de su candidato Mitt Romney, será un retroceso que facilitará más desigualdad de oportunidades para todos.