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El Papa Francisco y la Desigualdad

Publicado 28/07/13
Por JL Acevedo Colón
El año pasado un grupo de trabajadores de Walmart inició una protesta dirigida a una mejor distribución de los ingresos de la empresa. La alta gerencia y los accionistas se repartieron grandes beneficios gracias a las pobres ingresos que reciben sus trabajadores. Si comparamos los beneficios obtenidos por su alta gerencia y accionistas Walmart es una de las peores empresas en cuanto al trato de salarios y beneficios de sus empleados. El resultado de la protesta no parece haber tenido éxito aún pero al menos lograron que, con alguna excepción, no se tomaran represalias contra los protestantes. Eso de por sí es un paso de avance. 
 
En Nueva York, también un grupo de trabajadores de cadenas de restaurantes de comida rápida iniciaron en noviembre pasado una protesta donde unos 200 trabajadores abandonaron sus puestos de trabajo. Próximamente los organizadores de la protesta esperan expandirla a otras ciudades y se esperan manifestaciones en unas 7 ciudades incluyendo Nueva York y Chicago que
incluya miles de trabajadores.
 
La protesta recibe el respaldo de muchas personas y entidades y la prensa de alguna forma ha sido favorable al reclamo de estos trabajadores. La mala distribución de ingresos permite que los accionistas de las grandes corporaciones como Walmart se repartan unos beneficios que muy bien pudieran distribuirse en mejores salarios sin siquiera tener que subir los precios al consumidor. Mientras, los índices del mercado de valores en Wall St., léase Dow, SP 500, Nasdaq, etc. demuestran valores
sin precedentes para las acciones en estos pasados días. Ha dido muy elocuente la posición del Papa Francisco clamando contra la desigualdad. 
 
En el caso de los empleados de restaurantes de cadenas de comida rápida como Mc Donald, Burger King, Taco Bell, Wendy, etc. la situacion es un poco complicada. Son empleados de pequeñas empresas que operan franquicias. Estos operarios tienen que comprar todos sus productos al propietario de la franquicia. La protesta coloca así a los trabajadores contra la pequeña empresa y ésta queda más vulnerable aún frente a la propietaria de la franquicia que es la recibe los beneficios a la postre. Acumulación de capital a costa de los trabajadores y empresas intermediarias.
 
La acumulación de capital y riqueza ha propiciado un sistema no solo de control económico sino de poder político. El sistema político norteamericano está más controlado que nunca por el capital privado. El tribunal supremo federal ha dicho que las empresas pueden aportar y participar libremente, como cualquier ciudadano, en las campañas políticas. La legislación de las últimas décadas es dirigida por intereses económicos privados. El resultado es más desigualdad. En el sistema legal federal de Estados Unidos existe lo que se conoce como la cláusula de comercio interestatal que frena muchas iniciativas de los ciudadnos particulares. Una razonable intervención del gobierno en el mercado y la economía es visto como violatoria del libre comercio interestal. No podemos esperar que esto vaya a cambiar en un futuro previsible. Pero la protesta de los empleados de Walmart, seguida por otros empleados, puede ser la esperanza de una toma de consciencia contra la desigualdad. Por el momento no hay que esperar por legislación favorable a los intereses de los trabajadores, pero la protesta organizada y la simpatía que puede generar, puede ser suficiente para comenzar por lograr algunos cambios que logren que la balanza no esté tan inclinada hacia el poder económico.
 
En mis años como abogado de quiebra veo con gran frustración como el gobierno tiene que subsidiar los ingresos de personas en quiebra. El programa de asistencia nutricional se reparte a las familias que están en condicion precaria de ingresos. La sociedad, el gobierno mismo, está subsidiando la desigualdad mientras se concentra el poder económico y político. El programa de asistencia médica conocido como “Obamacare” va a subsidiar a las familias en los niveles de pobreza que no puedan pagar primas de seguro médico privadas.
 
Se ha propuesto legislación dirigida a combatir la desigualdad. Leyes dirigidas a imponer contribuciones mas fuertes al capital acumulado, a los dividendos, a los caudales hereditarios, a la compraventa de valores, a repartir de forma progresiva los impuestos en general. Si algún día la balanza se inclinara a favor de la clase trabajadora y al consumidor, los recursos educativos y un sistema de seguro de salud universal, estarían accesibles para todo el mundo como lo tienen otros paises desarrollados. Pero las grandes corporaciones controlan hoy día muchísimo más poder que los trabajadores y consumidores. Estos grandes intereses han obtenido reducir impuestos y hacerlos uniformes empeorando la desigualdad. La llegada del Papa Francisco parece una gran noticia para los que combatimos la desigualdad.