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El llamado de William Miranda Marín

Publicado 27/02/10
Por JL Acevedo Colón

Como nuestros lectores han podido observar este año 2010 estrenamos esta sección sobre Puerto Rico como parte del portal de quiebras.com. Pretendemos incluir opiniones y comentarios que consideramos sean de impacto en el futuro de nuestra vida de pueblo.

El pasado 14 de febrero destacamos un artículo publicado por el Dr. Enrique Vázquez Quintana que plantea la necesidad de una reforma de salud en Puerto Rico que elimine la intervención de las aseguradoras. Esa opinión sigue la línea de pensamiento que hemos estado destacando en nuestra sección de opinión durante el año 2009 mientras se consideró la fracasada reforma de salud por el gobierno federal de Estados Unidos. Sobre 60% de los casos de quiebra tienen su origen en problemas médicos según el American Journal of Medicine, edición de Agosto 2009.

Por su profundo contenido e importancia hoy destacamos el mensaje de William Miranda Marín, Alcalde del Municipio de Caguas, el pasado 15 de febrero. El discurso se puede acceder en línea ("on line") pulsando www.flmm.org/WMM.pdf

Destacamos algunos puntos sobresalientes de este mensaje que debe ser una lectura obligada para todo puertorriqueño preocupado con el porvenir de nuestro país:

Es necesario pensar con rigor y honestidad intelectual, actuar de forma creativa y novedosa, saber atisbar oportunidades y aprovecharlas como hizo Luis Muñoz Marín en la década de los años 40 acompañado de personas de gran talento visionario, bien capacitadas con un compromiso ejemplar para con Puerto Rico, que no tuvo miedo de romper con la manera de hacer política, con las estructuras políticas, con los intereses económicos y con los discursos políticos de entonces. Fue un proyecto transformador que se extendió hasta mediados de los años sesenta. Desde entonces el crecimiento anual promedio del producto nacional bruto ha ido reduciéndose hasta colocarse en negativo 4.5% en 2009.

En los pasados 45 años hemos pasado de la política ilustrada a la politiquería. De la ayuda mutua y esfuerzo propio, a la lógica de la dependencia y el mantengo, al crecimiento sostenido del anexionismo, a la pérdida de ventajas competitivas de nuestro modelo económico y político, a la fragmentación social / pérdida de capital social / pérdida de confianza mutua, que nos lleva a perder el propósito unitario de país.

Más de un cuarto de millón de puertorriqueños desempleados que buscan trabajo no lo consiguen. La tasa de participación laboral ha bajado a un 43% del total de personas capacitadas entre los 16 y los 66 años de edad que no participan de ninguna actividad en la economía formal.

El programa de fomento económico es básicamente inexistente, el sistema bancario en estado de fragilidad estructural, la industria de la construcción casi paralizada, hay baja considerable en el valor de la vivienda nueva, el sector manufacturero se sigue achicando.

Hay serios problemas de seguridad pública, se insiste en una mirada punitiva ya fracasada. La educación experimenta malgasto de recursos sin rumbo ni propósito para la juventud y solo 18% obtiene un grado universitario.

Es posible salir de la trampa que nos hemos metido. El ELA fue un nuevo camino en su época. Hoy hay un nuevo escenario geoeconómico global, tenemos que tener la capacidad de relacionarnos con cualquier país sin tener que pedir permiso a nadie. La soberanía política es herramienta indispensable para volver a ser competitivos. Bajo el Estado Libre Asociado ya no hay espacio para eso. Estados Unidos busca cada vez más la uniformidad y no hay lugar allí para legitimar mecanismos por vía de excepción a un territorio.

Hay que volver a reunir el mejor talento en la consecución de una agenda común, pensar en las nuevas generaciones y no en las próximas elecciones. Llamar las cosas por su nombre, perder el miedo a las palabras, a los significados, y a la verdad histórica: errores a lo que son errores, soberanía a lo que es soberanía, colonia a lo que es colonia, nación a lo que es nación, patria a lo que es patria, independencia a lo que es independencia, estadidad a lo que es estadidad, miedo a lo que es miedo, prosperidad a lo que es prosperidad, desarrollo a lo que es desarrollo, corrupción a lo que es corrupción y dignidad a lo que es dignidad.

Puerto Rico necesita un nuevo modelo de desarrollo económico que tenga como imperativo la competitividad, sostenibilidad, la protección al ambiente, la tecnología y la investigación y desarrollo, la promoción de una cultura de emprendimientos más que la creación de buenos empleados, creadores de patentes y conocimientos más que de manufactureros, que amplíe los espacios de participación del movimiento cooperativo. Solidaridad productiva del sector laboral y empresarial, una revolución agroindustrial, un enfoque salubrista a los problemas de adicción y delincuencia, innovar y exigir resultados en la atención de la salud mental que mantiene a tantos puertorriqueños en círculos viciosos y repetitivos. Un nuevo enfoque para la selección y reclutamiento de jueces, una reducción sostenida del gasto público, legisladores a tiempo parcial. Un sistema de salud universal, reinventar el sistema contributivo que promueva el trabajo y la productividad que tenga como finalidad la eliminación gradual de la contribución sobre ingresos por un impuesto sobre valor agregado (IVA). Desarrollar una cultura de transportación colectiva y organizar las ciudades conforma a ella. Convocar nuestro talento ausente para que regrese a Puerto Rico.

Corresponde a los puertorriqueños sacudirse del lugar pasivo de víctima que espera por el amo colonial que lo rescate (haciendo referencia a su situación personal de salud) y que concluye con un llamado a la "tenacidad, tenacidad, tenacidad", reafirmando la necesidad de la unidad como país incluyendo a la diáspora boricua fuera de la isla, la importancia de recobrar la confianza en nosotros mismos, en nuestro potencial y capacidad para la imaginación.

El llamado incluye crear un movimiento ciudadano que se convierta en mayoría electoral. Si el Partido Popular Democrático está a la altura de ese llamado dependerá de sus líderes. Cita a Luis Muñoz Marín: "En algún momento del futuro creo que Puerto Rico va a demandar un partido de mayor avance, más radical en el sentido de que vaya más a la raíz (en latín radex) de los problemas del país."

En otra cita a Muñoz: "Yo veo los defectos del Partido Popular, y si creyera que debía derrotarse para bien de Puerto Rico no debía tener impedimentos, sino más bien estímulos de conciencia para hacerlo". Hace un llamado a los líderes populares a atreverse a innovar y abrir nuevos caminos.